La Incubadora Despegue, C/ Balmes 191, 08006 Barcelona, España
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En ENCUVA apostamos por las experiencias vitales de encuentros relacionados con el patrimonio y la cultura en València. Exponemos crítica de artes escénicas, textos dedicados al estudio y a la investigación del patrimonio en general con referencias a nuestra sociedad actual y al turismo cultural como experiencia de crecimiento. Escribir es crear, crear es crecer, crecer es leer, leer es escribir: #artesescenicas, #teatro, #cultura, #arte, #caminodelsantogrial, #patrimonio, #verysentirlacultura.
La Incubadora Despegue, C/ Balmes 191, 08006 Barcelona, España
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El Aeropuerto de Valencia acoge desde el 25 de febrero del 2020 la primera exposición sobre la protohistoria del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia.
La terminal de Manises recibe la primera muestra de una serie de exposiciones en torno al Santo Cáliz de la Catedral de Valencia con la presencia de D. Joaquín Rodríguez Director AENA-Aeropuerto de Valencia, Carmen Rossi Jefa Departamento Administración de AENA-Aeropuerto de Valencia y su equipo.
La
exposición narra la historia de la reliquia más buscada del Medievo occidental
a través de cinco paneles y tres vitrinas expuestos en el Aeropuerto de
Manises. El relato cuenta todo aquello que durante centurias ha rodeado a uno
de los grandes mitos de la humanidad, el Santo Grial.
Es
un trabajo que conceptualmente se fundamenta en la investigación presentada en
el Departamento de Historia del Arte de la Universitat de Valencia por la Dra.
Ana Mafé García, vicepresidenta de la Asociación Cultural El Camino del Santo
Grial.
Esta
asociación de ámbito nacional trabaja para consolidar a España como uno de los
lugares más importantes del mundo en lo relativo a las peregrinaciones. En esta
ocasión ha unido sinergias con un gran equipo de profesionales dispuestos a
difundir -desde la mirada de la Historia del Arte- uno de los secretos mejor
guardados, el lugar donde se ubica el Santo Grial.
Don
Juan Carlos Bermejo Cejudo es el Comisario de la Exposición Internacional del
Santo Grial y la Dra. María Gómez Rodrigo es la artista plástica internacional que
mejor ha sabido expresar el relato de la protohistoria de la sagrada reliquia.
Su mirada es imprescindible para comprender la magnitud de la pieza.
El
primer panel narra visualmente la historia del objeto conocido como Santo Cáliz
de la Catedral de Valencia, el Santo Grial de las leyendas artúricas. Comienza
con un pergamino mostrando lo que pudo ser el último Pésaj (Pascua en
hebreo) de Jesús en Jerusalén. Cada una de la imágenes sigue la huella
artística que ha ido dejando en diferentes lugares y soportes la estampa del
Santo Cáliz.
El
segundo panel es una mirada directa al objeto desde diferentes técnica y
estilos, pero con el denominador común de su creadora, la Dra. María Gómez
Rodrigo.
El
tercer panel muestra los diferentes lugares que conforma el Camino del Santo
Grial. Jerusalén, Roma, Nápoles, San Juan de la Peña, Zaragoza, Teruel y
Valencia.
El
cuarto panel señala dónde se ubica en la actualidad el Santo Grial. Es una imagen
digital de la Capilla del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia realizada por
el fotógrafo Guillermo Aguilar.
El
quinto panel muestra los resultados más relevantes de la investigación llevada
a cabo por la Dra. Ana Mafé García. Es una breve introducción al estudio de la
tesis en donde se muestra la catalogación arqueológica de la pieza y su base
científica. Su nombre es Kos Kidush Esther – Valencia, 2018.
Las
vitrinas muestran diferentes objetos. En la principal se exhibe una réplica del
Santo Grial elaborada por la orfebrería Piró. En otra la composición física de
este magnífico cáliz para enseñar que la verdadera reliquia responde únicamente
al vaso superior del Santo Cáliz. La última vitrina muestra documentos y
estudios del siglo pasados referentes a la reliquia.
Esta
exposición es el anteproyecto a una gran exposición internacional programada
para el 2021, que recorrerá ciudades en Europa, África y Estados Unidos. El Santo Cáliz de la Catedral es un objeto
litúrgico que va más allá de la dimensión material, es un objeto que ha unido
culturas y religiones dentro de una historia apasionante llena de capítulos que
van más allá del culto actual en la Capilla del Santo Cáliz de la Catedral.
Sí, mi instituto es uno de los cuatro que se han visto salpicados por este brote y la responsabilidad es única y exclusivamente de las personas que se han contagiado (alumnos del centro, muchos de ellos menores aún -pero con sobrada información de la capacidad de contagio y funcionamiento de este SARS-, y de los familiares que se lo han permitido) porque como esta coordinadora Covid les dijo a cuatro de estos alumnos (dos de ellas finalmente fueron al viaje y otros dos, afortunadamente y gracias a haber suspendido la asignatura de Lengua, no):
-"Os vais a Mallorca en busca del Coronavirus después de que durante meses, en el instituto, nos hayamos dejado la vida para que no os contagiéis y no contagiéis a vuestras familias".
Jóvenes afectados por el macrobrote en los balcones del hotel Bellver B. RAMON
Hasta donde pueda llegar mi testimonio en este rinconcillo, os contaré que este viaje -lamentable- no tiene nada que ver con el instituto (y puedo afirmar que con ninguno); la jefa del departamento de Actividades Extraescolares, Jefatura de Estudios y Coordinación Covid19 no han organizado ni mucho menos autorizado (puesto que ha sido ajeno al centro) semejante estupidez con forma de contagio masivo; no solo eso sino que además, la agencia de viajes que ha promovido este atropello sanitario les dio las fechas del viaje cerradas coincidiendo con los exámenes de la evaluación extraordinaria y se nos instó a que desde Jefatura de Estudios enviásemos a dicha agencia un documento donde especificáramos que algunos alumnos habían suspendido para que se les pudiera devolver el dinero puesto que ya lo habían pagado (sin sospechar que podrían suspender y tener que examinarse en las fechas marcadas para ello desde la dirección del centro).
Suma y sigue, esta jefa de Estudios adjunta tuvo un arduo debate con dos alumnas (una de ellas, al parecer negacionista) porque pretendieron que el equipo directivo cambiara las fechas de los exámenes para ellos poder irse cuando la agencia imponía.
Suma otra y sigue más, esta coordinadora Covid se tuvo que tragar como un sapo de dos kilos de gordo, las palabras de una alumna que cuando fue a recoger su orla y las de los compañeros/amigos que estaban en Mallorca, soltó un:
-"Estoy aquí por culpa vuestra porque si no llega a ser por el de Lengua yo estaría en Mallorca con los demás"
Y aunque me tragué el sapo, le contesté:
-"Si pasa algo en Mallorca tendrás que dar gracias al magnífico profesor de Lengua con quien tú sola has suspendido".
Recoge la noticia que los estudiantes han dicho que "no les obligaban a llevar mascarilla". ¿Perdón?, ¿en serio?, ¿a estas alturas hay que "obligar" a futuros universitarios a llevar mascarilla?, ¿hay que obligar a casi adultos a cumplir una norma mundial?, ¿a qué jugamos?,¿vamos a dejarnos chantajear por un argumento tan infantil usado de forma torticera por personas que han jugado a ser adultos viajando a kilómetros de sus hogares para, no nos engañemos, cogerse una cogorza detrás de otra lejos de padre/madre?, ¿en qué quedamos?, ¿adultos o niños?
Y voy más allá... Si no hubiera acabado el curso, ¿ahora estarían en el instituto poniendo en peligro a quienes se han desgastado protegiéndolos?
A veces pienso que el ser humano está mejor confinado.
Luego pienso que la mezquindad es minoritaria y me consuelo un poco. Pero poco, porque si algo he aprendido este año, con toda la información que manejo como jefa de estudios adjunta, como coordinadora Covid y como rara avis que no entiende otra forma de vida que en sociedad, capaz de anteponer su grupo o a otro miembro de este frente a sí misma como ente individual, es que hemos vuelto a fracasar por culpa del individualismo, del egoísmo y de un egocentrismo mal gestionado.
Han sido nueve meses en los que he visto funcionar mi centro bajo un militarizado Plan de contingencia elaborado por una directora que jamás antes había hecho nada igual.
Nueve meses durante los que el profesorado ha trabajado por la mañana presencialmente y por la tarde atendiendo desde sus casas a los alumnos confinados.
Nueve meses en los que he visto el miedo en los ojos de mis compañeros, porque no olvidéis que los docentes somos el único colectivo (el único) que fuimos lanzado contra el coronavirus sin protección de ningún tipo.
Es necesario que sepáis que somos el único colectivo que hemos estudiado hasta cuatro protocolos, que sabemos usar medidores de CO2, que sabemos el plano de nuestro centro de trabajo para poder generar una ventilación cruzada que evite contagios, que hemos trabajado durante tres meses a menos de 10 grados y durante varios días a más de 28.
Han sido nueve meses de hablar semanalmente con un técnico de sanidad para controlar la pandemia en los adolescentes y sus familias; nueve meses en los que si la mayoría de las familias contagiadas han colaborado dándome toda la información para que los rastreos fueran efectivos, otras me han mentido descaradamente ocultando el foco para intentar enviar a sus hijos al centro o acortar los días de confinamiento.
Nueve meses en los que los coordinadores Covid éramos los encargados de cuidar y gestionar la atención a los alumnos con síntomas compatibles.
Han sido nueve meses en los que he confinado a casi 500 alumnos, docentes, personal de limpieza y auxiliares de control para protegeros (protegeros) de los 68 positivos con los que hemos convivido en las aulas mientras no se positivaron.
Han sido los peores nueve meses de mi vida porque he tenido una responsabilidad que no me correspondía. Y estoy viva. Y la gente dice que lo hemos hecho muy bien. ¿Muy bien?
Si lo hubiera hecho muy bien, la egoísta panda de mezquinos que se ha ido a Mallorca a hacer lo que les ha salido del nabo después de llevar nueve meses escuchando mis instrucciones y consejos, se habría quedado en su maldita casa.
Hasta aquí. Esta coordinadora Covid felicita a todos los coordinadores Covid porque han sido fundamentales en la "contención" de la pandemia y se despide del cargo, agotada y derrotada. Que después de nueve meses no reconozcan el "Carpe Diem" en Garcilaso tiene un pase... pero que se vayan al encuentro de la muerte, no.
Sigo clamando en este desierto por una reforma efectiva del sistema educativo que nos devuelva las horas de Literatura secuestradas, de Historia y de Filosofía en la lengua en la que amamos (no a la que amamos) y que se dejen de nimiedades que conducen a crear adultos infantilizados, egoístas y flojos. Hace falta Pensamiento en una sociedad individualista que hace aguas por todas partes.
Ah, por cierto, mi EPI, sigue sin llegar.
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Desde ENCUVA creemos necesario y fundamental dejar un testimonio de todo lo ocurrido estos días en nuestro país.
Un testimonio fruto del conocimiento, del trabajo y del esfuerzo.
Me pregunto cuántos cargos públicos han pasado las mismas penurias que los profesores... Es más. Me pregunto cuántas personas que gerencian lo público han pasado un solo día en la piel de todos los docentes de España.
Cuanto más burros sean nuestros jóvenes, menos empáticos y más egoístas, más carnaza habrá para las elecciones y los corruptos que las organizan.
Cardenal Arquebisbe, Don Antonio Cañizares
Vicari
episcopal,, José Luis Sánchez
Rectors,
Senyores i senyors,
Vull començar esta breu intervenció amb
una confessió i una professió de fe.
La confessió és molt simple: em sent
molt honrada per la invitació rebuda per vindre a esta trobada i poder escoltar
i participar en un àmbit aparentment tan allunyat de les meues activitats
quotidianes.
I la professió de fe no els sorprendrà,
perquè forma part de la meua essència per a qui em conega: és una fe
inquebrantable en el diàleg, en l’intercanvi d’opinions i en la recerca de l’acord
com a elements imprescindibles per a la convivència i la pau social.
Jo no sóc experta en el Calze de la
Passió i no solc parlar de les coses que desconec. Jo he vingut ací sobretot a
escoltar i a aprendre. I he fet les dos coses, em poden creure. Ausades que he
escoltat i he aprés.
Al mes de maig de
2019, fa poc més
de dos anys, tingué lloc la primera Trobada Diocesana Fe-Cultura. Hui es reunix de nou, presencialment,
després de la
situació creada per una pandèmia
que encara ens ocupa i preocupa.
Una pandèmia, per cert, que ens ha
posat un espill als sers humans i ens ha retornat la imatge fidel de la nostra
fragilitat. Ens ha recordat que la supèrbia que tantes voltes mostrem com a espècie
està generant efectes perniciosos que amenacen la nostra pròpia supervivència.
Perquè esta pandèmia té molta relació amb
el canvi climàtic, que és producte també de l’avarícia d’un sistema econòmic
depredador i del consum insostenible de bens i recursos naturals que no
solament impacten sobre el medi natural, sinó que causen guerres, patiment i
desplaçaments de població.
Podríem dir que esta crisi sanitària,
amb les seues derivades econòmiques i socials, ens recorda que un virus, un
organisme al límit de la vida, ens està posant la vida al límit.
L'Arquebisbe de
València, Cardenal Antonio Cañizares,
va presidir la reunió
de fa dos anys, en la qual va afirmar que “en nuestra llamada a este Encuentro
a nadie se le ha pedido que se identifique por su fe o su no fe,
independientemente de nuestra creencia o procedencia, juntos somos buscadores
de la verdad y todos juntos queremos una sociedad más humana que camine en
verdad, en libertad y en justicia”.
Faig meues estes paraules perquè estic convençuda que cadascuna de nosaltres, les
persones que estem ací, al nostre quefer diari treballem per una societat més humana, més lliure i més justa.
I és este treball quotidià on es pot
emmarcar el diàleg entre fe i cultura.
La fe genera formes de vida,
individuals i socials. Ho sé per convicció personal i per coneixement
professional.
A banda de les meues fortes
conviccions personals i polítiques, basades en els principis constitucionals de
la llibertat religiosa i de culte, per la meua responsabilitat institucional he
tingut la fortuna de conéixer de primera mà el treball constant i rigorós que,
des de diversos àmbits, es presta per a l’atenció i suport de persones i col·lectius
desafavorits, marginats o invisibilitzats. Un treball moltes voltes inspirat en
una fe que beu directament del Calze que ens ha reunit hui ací.
I precisament hui tinc
l'oportunitat de donar les gràcies a totes les
persones que,
mogudes per esta fe, dediquen el seu esforç diari a fer-se
presents en la societat treballant per un món millor. En són moltes i en
molts casos voluntàries, sense rebre
gratificació econòmica i sense
esperar un reconeixement personal. Per això vull deixar este testimoni
personal d'agraïment.
Especialment vull donar les gràcies a les dones.
La història de les
dones és la història de la meitat de la humanitat que, de manera habitual,
cria, cuida i cura. Criar, cuidar i curar, per cert, que va relatar
magistralment Sor Isabel de Villena en la seua “Vita Christi”, on aportà una
visió femenina sobre la vida de Jesús que fixava la mirada sobre activitats que
altres autors cristians, autors sempre masculins, havien invisibilitzat.
Estes activitats, que són essencials
per a la vida, s’han revelat especialment importants en este últim any.
Perquè a més, les dones estem
acostumades a prendre decisions sense que siga valorada la nostra tasca.
Però esta invisibilitat contribuïx
també a canviar la societat. Amb cada xicotet gest, amb les nostres propostes o practicant la
justícia social
fem avançar el món.
El testimoni
vital de moltíssimes
dones a través de les seues activitats, de les seues “xicotetes coses”, de les
seues històries orals, dels seus usos i costums, acaben per impregnar la nostra
cultura de manera decisiva.
Només cal ser-ne conscients i tindre la valentia d’incorporar tot este bagatge
i situar-lo en el lloc que correspon.
I este diàleg entre la fe i la cultura
és un bon lloc per fer-ho. Més encara en una trobada sobre el Sant Calze.
El Sant Calze no és simplement una
copa. Hui hem sentit ací opinions i dissertacions molt interessants i solvents
sobre el valor històric o religiós del Calze. Jo voldria introduir un altre
element: el Sant Calze és també un signe d’identitat del poble valencià.
En un món on les identitats col·lectives
moltes voltes es basen en l’exclusió, en la identificació front als altres,
resulta molt valuós trobar un element de cohesió popular que, al marge del
sentiment religiós o de la fe, està basat en un símbol representatiu de l’amor
universal.
Les valencianes i els valencians tenim
incorporat al nostre imaginari col·lectiu el Sant Calze des de fa centenars d’anys.
Forma part del nostre imaginari col·lectiu i crec que no hi ha ningú que no
recorde la primera volta que el va vore. Jo encara recorde perfectament la
primera volta que mon pare em portà a la catedral i me’l va ensenyar.
El Sant Calze, a més, s’ha convertit
en l’objecte valencià més representat des del Renaixement. És, per tant, una
icona que a més d’agermanar-nos ens vincula amb altres pobles de la Corona d’Aragó
i ens relaciona amb la resta del món.
La transformació d’un objecte, siga o
no siga de culte, en un símbol d’identificació, en un element identitari,
fomenta la cohesió social, vincula a les persones i crea lligams comunitaris.
Les identitats basades en signes que
agermanen i criden als altres a incorporar-se en comunió faciliten també la
comprensió d’altres identitats basades en valors semblants, que no són altres
que els de la fraternitat universal, l’amor, la solidaritat o la caritat, té igual
el nom que li donem.
El Calze simbolitza este amor, més
enllà de la fe, perquè “si tinguera tanta fe que fora capaç de moure
muntanyes però no tinguera amor, ni seria res.”
“L’amor no passarà mai”, deixà escrit Sant Pau, i per això crec
tant en el diàleg, en posar-nos en la pell dels altres, perquè així totes i
tots ens reforcem i millorem, perquè l’intercanvi ens enriquix. Perquè la
identitat ens cohesiona i la pluralitat ens agermana i ens relaciona.
Cardenal, en el colofó de la primera
trobada ens va dir que la seua porta sempre està oberta. Ho he pogut comprovar
estos anys. Sap, saben, que la meua porta també està sempre oberta, i en este
intercanvi ens trobarem sempre en la recerca del bé comú.
És la millor ofrena que podem fer a la
societat a la qual ens devem. És, en la meua opinió, el que significa el símbol
del Calze tant des del punt de vista de la fe com de l’amor.
Moltes gràcies.
València, 9 de Juny de 2021