viernes, 31 de enero de 2014

UNA APROXIMACIÓN A MARINA ABRAMOVIC

MARINA O ANIRAM. Siempre.

Extracto de la introducción al trabajo presentado para una a la asignatura El soporte inmaterial y digital como medios expresivos de las narraciones de género en el arte contemporáneo, dentro del Máster de Historia del Arte y Cultura Visual. 2013-2014.

Para poder realizar una aproximación a la figura de Marina  Abramović se ha hecho necesario acudir a los múltiples textos, entrevistas e imágenes que cuelgan de la web. 
En los inicios de la performance, no siempre se realizaban fotos o se tomaban videos. De echo hay infinidad de obras que simplemente se han perdido en la memoria de aquellos que las disfrutaron.Solo aquellas que se fotografiaron y se recogieron en vídeo, pueden ser encontradas a través de la red. 
 La esencia de la performance una vez ejecutada en vivo, en directo, en un momento dado, deja su impronta sólo en aquellos que la han vivido o en quienes han podido tomar “pruebas” de su existencia directamente. Referenciar la obra de Marina  Abramović a través de los medios electrónicos ha sido fundamental pata poder trazar su biografía a través de sus trabajos.

Se ha elegido esta artista para la asignatura de El soporte inmaterial y digital como medios expresivos de las narraciones de género en el arte contemporáneo, dentro del Máster de Historia del Arte y Cultura Visual, porque Marina  Abramović es la artista más veterana que sigue realizando performances desde los años 70 del siglo pasado hasta la actualidad.
Por tanto hablamos de una mujer artista que lleva más de 40 años comprometida con el Arte.

The Other. Performance Relation in Space. Bienal de Venecia. 1976.

Me interesa mucho el trabajo de Abramović porque explora la relación entre el artista y la audiencia, los límites del cuerpo y las posibilidades de la mente. En todas sus performances se encuentran alegorías y metáforas de los comportamientos entre los seres humanos, de nuestra capacidad de sentir y comunicarnos.

Para el presente trabajo de exposición se ha organizado la presentación en tres etapas. 
En la primera se aborda la vida profesional de la artista, denominándola MARINA  ABRAMOVIĆ CORRIENTE DE ENERGÍA. En la misma encontramos parte de sus trabajos artísticos a modo de presentación con sus tres etapas creativas. 
En la segunda parte damos a conocer la performance que más vamos a desarrollar en este trabajo junto con el apartado teórico sobre el lenguaje no verbal y la Kinesia. 
En última instancia presentamos la conclusión sobre el presente estudio.
La bibliografía y los recursos electrónicos han hecho posible los diferentes apartados que se recogen a continuación con la finalidad de apoyar el discurso que se desarrolla durante la presentación del power point que lo acompaña.

Es por esto que se quiere aclarar de ante mano que el presente estudio es una compilación de la obra de Marina  Abramović, de los trabajos y entrevistas que sobre ella se han realizado. No se trata de una relectura ni tampoco de una interpretación a su obra.

Para quienes necesiten saber mas: http://www.marinaabramovicinstitute.org/




Acabamos de ver uno de los encuentros más emotivos entre artistas dentro de la Historia del Arte, donde Marina  Abramović  y Ulay son los protagonistas.

Desde su separación como pareja emocional y artística en 1988 no habían vuelto a coincidir.
En su última performance The Lovers, durante tres meses cada uno caminó desde un extremo de la Muralla China simplemente para romper la relación de ambos y digerir el rumbo de sus nuevas vidas tras más de una década de amor y Arte. 
Eran artistas y su ruptura había de ser poética e inolvidable.

Ambos llegaron a un pacto: No volverse a ver jamás. Y así fue. 

Pero Marina en 2010 hace una monumental retrospectiva en New York, sobre su obra. En la que sin duda figuran performances del pasado realizadas junto a su gran amor, Ulay. 
Quien por sorpresa es invitado a participar junto con Marina en su performance.
No se habían reunido hasta este momento en un acto público. 

Marina estuvo en su agotadora performance que se desarrolló a lo largo de tres meses,  en el vestíbulo de entrada del MoMA durante más de 700 horas (a lo largo del horario de apertura del museo de forma ininterrumpida) permitiendo que, por turnos, los visitantes se sentasen frente a ella quien, entre tanto, lo único que hacía era permanecer allí: viva, presente, mirándoles en silencio, quieta, en la misma postura, sin hablar, sin moverse.

Sólo Ulay fue capaz de hacerla interaccionar...